En esta primera meditación sobre los Dolores de la Virgen, contemplamos los tres primeros dolores de María Santísima:
✦ La profecía del anciano Simeón.
✦ La huida a Egipto.
✦ La pérdida del Niño Jesús en el Templo.
Siguiendo las enseñanzas de San Alfonso María de Ligorio, descubrimos cómo María participó íntimamente en la Pasión de su Hijo desde el inicio de su vida, viviendo un martirio continuo en su corazón. Esta meditación nos ayuda a valorar nuestros propios sufrimientos a la luz de los de Jesús y María, y a pedir a la Virgen la gracia de la paciencia y la fortaleza en medio de las pruebas.